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UNIVERSIDAD CATÓLICA SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO
TEORÍA ECONÓMICA
Econ. Jesús Castillo More
LECCIÓN 1: EL PROBLEMA ECONÓMICO
Los bienes y servicios sirven para satisfacer necesidades y se clasifican en libres como el aire, la luz del sol o un paisaje cuyo disfrute no nos cuesta, y en escasos, que exigen renunciar a algo para adquirirlos.

La economía solo se preocupa por los bienes escasos, que nos exigen un precio que tenemos que pagar sacrificando una alternativa. Surge la necesidad de elegir.

Los bienes escasos se obtienen con recursos naturales (clima, hidrología, suelos, flora y fauna), recursos humanos que incluyen la capacitación y el conocimiento y recursos tecnológicos (maquinarias, edificios, herramientas).

Podemos hacer una inmensa lista de recursos naturales, humanos y tecnológicos disponibles en una sociedad o en un país.

La Teoría Económica es una simplificación de la realidad para explicarla y predecir las consecuencias de determinadas acciones.

En esta tarea, los recursos se clasifican en tres grandes categorías: Tierra, Capital y Trabajo. Simplificando aún más, el recurso tierra se agrega al capital y nos quedamos con capital (K) y trabajo (L).

De esta forma, cualquier bien se obtiene con insumos o materias primas (I), K y L.

Así, para elaborar una limonada, se necesitan limones, agua, azúcar, que son los insumos o materias primas; mesa, cuchillo, exprimidor, una jarra, cuchara, vasos, que son las herramientas o bienes de capital (K) y el trabajo de quien hace la limonada (L).

El resultado de este proceso productivo es una limonada más las cáscaras y semillas que es el desperdicio o basura, fuente de contaminación ambiental.

Como la teoría es una simplificación de la realidad, los economistas dicen que una limonada se obtiene solo con K y L dejando de lado los insumos como los limones porque estos a su vez se obtienen con K y L.

El problema económico consiste en que los recursos disponibles son insuficientes para satisfacer todas las necesidades individuales o colectivas, lo que nos lleva a organizarnos para decidir que necesidades satisfacer y como distribuir la producción.

A esto se refieren los economistas cuando dicen que el problema económico consiste en resolver el Qué producir con los recursos disponibles, Cómo producir y Para Quien producir.

La historia de la humanidad muestra que a través del tiempo han existido dos formas principales de organización social para resolver el problema económico: La organización social vertical, donde las decisiones bajan desde una autoridad central con poder de origen divino o conquistado a la fuerza, como en el incanato o una organización social horizontal, donde las decisiones se adoptan en forma participativa.

Hasta la caída del muro de Berlín a fines de 1979, el mundo estaba dividido en dos grandes Sistemas Económicos: El sistema Socialista basado en la Planificación Central y en la propiedad estatal de los medios de producción y el sistema Capitalista basado en la Economía de Mercado y en la propiedad privada de los medios de producción.

Desde entonces el mundo converge hacia las economías capitalistas de mercado con participación del Estado o economías Mixtas.

La teoría económica establece dos criterios para clasificar los bienes escasos: El criterio de exclusión que puede ser posible o no posible y el criterio de consumo que puede ser rival o no rival.

De esta manera, se define como bien privado aquél que es de exclusión posible y consumo rival, por ejemplo el pan, donde el panadero puede discriminar a quien le entrega el pan y a quien no, lo que lo hace de exclusión posible y le permite tener una garantía que se le va a pagar por su pan y en consecuencia ofrecerlo voluntariamente.

Al mismo tiempo, quien desee consumir pan, sabe que el consumo es rival en el sentido que una vez que él lo consuma no quedará disponible para nadie más y estará dispuesto a pagarlo, es decir a demandarlo voluntariamente.

Al haber oferta y demanda privada por pan se da lugar a un mercado de pan. En este caso el mercado resuelve el problema de que cómo y para quien.

El caso opuesto es el de los bienes públicos, donde la exclusión no es posible y el consumo es no rival en el sentido que ningún empresario privado se animará a instalar semáforos porque no tiene como cobrar por el servicio y nadie está dispuesto a pagar porque espera que paguen los otros usuarios de los bienes públicos.

Al no existir oferta ni demanda privada de bienes públicos como defensa nacional, administración de justicia y seguridad pública, no es posible un mercado, por lo que siendo necesarios habrá que buscar otro mecanismo diferente al mercado para contar con estos bienes públicos: un proceso político que en democracia elija representantes, les de poder para tomar decisiones en nombre de todos incluyendo el pago de impuestos y ponga límites a este poder a través de la constitución del Estado.

Existen bienes llamados Comunales definidos como aquellos donde la exclusión no es posible y el consumo es rival como el uso de agua de regadío. Aquí, saber teoría económica puede ayudar si no a resolver, al menos a entender el problema.

La otra posibilidad es que los bienes y servicios sean de exclusión posible pero de consumo no rival como una revista, un diario o un libro, llamados bienes solidarios, lo que posibilita el uso de bibliotecas públicas.

Salud: Un Derecho Humano


SALUD: UN DERECHO HUMANO
Jesús Castillo More










El premio Nobel de Economía, Amartya Sen, actual profesor de Economía y Filosofía en la Universidad de Harvard, ha publicado recientemente un artículo, donde pregunta por qué y cómo la salud es un derecho humano.
Sen explica que existen razones entendibles que hacen que el derecho a la salud le parezca remoto a muchos. En primer lugar, dice, existe lo que podemos llamar la cuestión legal: ¿cómo puede ser la salud un derecho si no existe legislación que establezca esto? En segundo lugar está la cuestión de la posibilidad ¿Cómo puede ser el estar bien de salud, un derecho, cuando no hay forma de asegurar que cada uno tenga una buena salud? En tercer lugar está el asunto de la política ¿Por qué pensar en la salud en vez de en el cuidado de la salud, como un derecho, puesto que es el cuidado de la salud y no el estado actual de salud de la gente lo que está bajo el control de las autoridades?
La cuestión legal, asume que la idea de derecho tiene que ser inevitablemente legal.
Citando a Jeremy Bentham, quien sostuvo que la declaración de los derechos humanos de la revolución Francesa, “no tenía sentido,” puesto que según él un derecho tiene que ser legislado y debe ser un “hijo de la ley”, el profesor Sen argumenta que existe una larga tradición de pensamiento de derecho en términos de ética social: lo que una buena sociedad debe tener. Sin duda, dice Sen, cuando la Declaración Americana de la Independencia invocó “ciertos derechos inalienables” que cada uno tenía, la idea de los derechos humanos sirvió no como un “hijo de la ley” sino más bien como un “padre de la ley”, en guiar la legislación. Concebir la salud como un derecho humano implica un llamado para la acción ahora, para fomentar la salud de la gente, en la misma forma que los activistas del siglo 18 lucharon por la libertad.
El asunto de la posibilidad, se basa en una confusión acerca de lo que puede o no puede ser un derecho. Si la posibilidad fuese una condición necesaria para que cada uno tenga cualquier derecho, sería ilógico decir que cada uno tiene derecho a la libertad, en vista de la dificultad en asegurar la vida y libertad de todos contra la trasgresión. No podemos impedir la ocurrencia de un crimen en alguna parte u otra cada día. Ni, con el mejor de los esfuerzos, podemos detener los crímenes masivos. La aceptación de la salud como un derecho de todos, es una demanda para tomar acciones para promover esa meta, yendo más allá de lo que algunas veces se llama los derechos de primera generación, que involucran libertades personales y derechos políticos tales como el derecho al voto (ninguno de estos derechos son completamente realizables).
Finalmente, la cuestión política, apunta al importante hecho que el bien salud depende del cuidado de la salud, y el cuidado de la salud es algo que podemos legislar. Pero el bien salud no depende solamente del cuidado de la salud. También depende de la nutrición, condiciones de vida, educación, empoderamiento de la mujer, y la medida de la desigualdad y falta de libertad en una sociedad. Un derecho humano puede servir como un padre, no solo de la ley, sino también de muchas otras formas de sustentar la causa de ese derecho. Aún el pleno cumplimiento de los derechos de primera generación (tales como libertad religiosa, libertad de arresto arbitrario, el derecho a no ser agredido, establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos), dependen no solo de la legislación, sino también de discusión pública, monitoreo social, informes de investigación y trabajo social.
El derecho a la salud, tiene similarmente amplias demandas que van más allá de la legislación para el buen cuidado de la salud (tan importante como es).
El profesor Sen concluye diciendo que existen acciones políticas, sociales, económicas, científicas y culturales que podemos emprender para promover la causa de la buena salud para todos. Indudablemente, dice Sen, este asunto especial, que está dirigido al conocimiento y entendimiento de los parámetros del derecho a la salud, es en si mismo una contribución a esa espléndida causa. Al concebir la salud como un derecho, reconocemos la necesidad para un fuerte compromiso social para la buena salud. Existen pocas cosas tan importantes como ésta en el mundo contemporáneo.