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Salud: Un Derecho Humano


SALUD: UN DERECHO HUMANO
Jesús Castillo More










El premio Nobel de Economía, Amartya Sen, actual profesor de Economía y Filosofía en la Universidad de Harvard, ha publicado recientemente un artículo, donde pregunta por qué y cómo la salud es un derecho humano.
Sen explica que existen razones entendibles que hacen que el derecho a la salud le parezca remoto a muchos. En primer lugar, dice, existe lo que podemos llamar la cuestión legal: ¿cómo puede ser la salud un derecho si no existe legislación que establezca esto? En segundo lugar está la cuestión de la posibilidad ¿Cómo puede ser el estar bien de salud, un derecho, cuando no hay forma de asegurar que cada uno tenga una buena salud? En tercer lugar está el asunto de la política ¿Por qué pensar en la salud en vez de en el cuidado de la salud, como un derecho, puesto que es el cuidado de la salud y no el estado actual de salud de la gente lo que está bajo el control de las autoridades?
La cuestión legal, asume que la idea de derecho tiene que ser inevitablemente legal.
Citando a Jeremy Bentham, quien sostuvo que la declaración de los derechos humanos de la revolución Francesa, “no tenía sentido,” puesto que según él un derecho tiene que ser legislado y debe ser un “hijo de la ley”, el profesor Sen argumenta que existe una larga tradición de pensamiento de derecho en términos de ética social: lo que una buena sociedad debe tener. Sin duda, dice Sen, cuando la Declaración Americana de la Independencia invocó “ciertos derechos inalienables” que cada uno tenía, la idea de los derechos humanos sirvió no como un “hijo de la ley” sino más bien como un “padre de la ley”, en guiar la legislación. Concebir la salud como un derecho humano implica un llamado para la acción ahora, para fomentar la salud de la gente, en la misma forma que los activistas del siglo 18 lucharon por la libertad.
El asunto de la posibilidad, se basa en una confusión acerca de lo que puede o no puede ser un derecho. Si la posibilidad fuese una condición necesaria para que cada uno tenga cualquier derecho, sería ilógico decir que cada uno tiene derecho a la libertad, en vista de la dificultad en asegurar la vida y libertad de todos contra la trasgresión. No podemos impedir la ocurrencia de un crimen en alguna parte u otra cada día. Ni, con el mejor de los esfuerzos, podemos detener los crímenes masivos. La aceptación de la salud como un derecho de todos, es una demanda para tomar acciones para promover esa meta, yendo más allá de lo que algunas veces se llama los derechos de primera generación, que involucran libertades personales y derechos políticos tales como el derecho al voto (ninguno de estos derechos son completamente realizables).
Finalmente, la cuestión política, apunta al importante hecho que el bien salud depende del cuidado de la salud, y el cuidado de la salud es algo que podemos legislar. Pero el bien salud no depende solamente del cuidado de la salud. También depende de la nutrición, condiciones de vida, educación, empoderamiento de la mujer, y la medida de la desigualdad y falta de libertad en una sociedad. Un derecho humano puede servir como un padre, no solo de la ley, sino también de muchas otras formas de sustentar la causa de ese derecho. Aún el pleno cumplimiento de los derechos de primera generación (tales como libertad religiosa, libertad de arresto arbitrario, el derecho a no ser agredido, establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos), dependen no solo de la legislación, sino también de discusión pública, monitoreo social, informes de investigación y trabajo social.
El derecho a la salud, tiene similarmente amplias demandas que van más allá de la legislación para el buen cuidado de la salud (tan importante como es).
El profesor Sen concluye diciendo que existen acciones políticas, sociales, económicas, científicas y culturales que podemos emprender para promover la causa de la buena salud para todos. Indudablemente, dice Sen, este asunto especial, que está dirigido al conocimiento y entendimiento de los parámetros del derecho a la salud, es en si mismo una contribución a esa espléndida causa. Al concebir la salud como un derecho, reconocemos la necesidad para un fuerte compromiso social para la buena salud. Existen pocas cosas tan importantes como ésta en el mundo contemporáneo.